• Los pumas son un grupo clave en el funcionamiento de los ecosistemas naturales. 
  • Es el felino de mayor tamaño en la provincia de Córdoba. 
  • Recomendaciones ante el avistaje de pumas en zonas urbanas. 

Este 30 de agosto se celebra el Día Internacional del Puma, fecha designada para reconocer la importancia de conservación y cuidado de esta especie emblemática de importancia central en el funcionamiento de los ecosistemas naturales. En Córdoba, la especie se categoriza como vulnerable, con probabilidades de convertirse en una especie en peligro de extinción. 

Los pumas son el felino más grande que habita en la provincia y tienen como hábitat natural zonas serranas, pastizales, monte y bosques. En general evitan zonas urbanas y periurbanas, aunque se los puede observar en ocasiones en zonas de cultivo.

Un ejemplar adulto de puma puede llegar a pesar entre 40 y 80 kilos con tamaños diferentes según el sexo, ya que la hembra es más chica que el macho. Es un animal territorial y solitario, de hábitos crepusculares y nocturnos. Es muy ágil, experto trepador y rápido. Es además carnívoro y caza al acecho, lo que significa que no realiza carreras largas para atrapar a sus presas, sino que espera sigilosamente a que se presente la oportunidad de cazarlas.

En Córdoba, cada año se registran casos de crías de pumas capturadas para el mascotismo, hecho ilegal y prohibido por la legislación ambiental. Cuando un cachorro de puma crece ya no puede ser mantenido en las viviendas de sus captores y tampoco puede ser devuelto a su hábitat natural ya que no ha aprendido a cazar.

Qué hacer ante el avistaje de pumas en zonas urbanas 

En cada caso, especialistas de la Secretaría de Ambiente y Policía Ambiental, ambas reparticiones dependientes del Ministerio de Coordinación del Gobierno de la Provincia, explican a través de su trabajo articulado que la respuesta correcta ante estas situaciones es clave, debido a que la fauna autóctona requiere de protección, respeto y cuidado por parte de las personas. Pautas a seguir: 

  • Mantener distancia y resguardarse.
  • Evitar corridas, gritos o ruidos fuertes para que el ejemplar no se sienta amenazado.
  • No intentar capturarlo ni acorralarlo.
  • No intentar alimentarlo.
  • En lo posible mantener iluminación nocturna fuera de la vivienda y zona de corrales.
  • Encerrar la hacienda en corrales cercanos a las casas durante la noche.
  • Eliminar restos de animales muertos de la zona peri-doméstica.