Los beneficios de iniciar la huerta agroecológica familiar, escolar o comunitaria son muchos; mediante esta actividad producimos alimentos sanos, ahorramos dinero y entramos en contacto con los procesos naturales del ambiente, solo por enumerar algunas ventajas.

Si nunca comenzaste una, te invitamos a seguir estas recomendaciones brindadas por los técnicos de la Secretaría de Ambiente que desde hace años diseñan y promueven esta práctica en toda la provincia.

¿Qué necesito para realizar una huerta?

  1. Un espacio de suelo que reciba al menos 6 horas de luz solar donde se procederá a la siembra; si no disponemos de suficiente espacio podremos hacerlo en macetas, teniendo en cuenta que su profundidad sea como mínimos de 40 cm.
  2. Semillas de hortalizas, aromáticas, florales y condimentarias, bulbos, rizomas, tubérculos, plantines, etc.
  3. Herramientas: palas de punta, ancha, pico, rastrillo, azada, manguera, regadera, etc.
  4. Materiales para cercar: puede emplearse tejido, cercos vivos, elementos que se puedan reutilizar como madera de tarima, ramas de poda de árboles, o cualquier otro material de fácil adquisición en la zona.

¿Cómo preparamos los canteros?

  1. Limpieza del terreno: sacar malezas, plásticos, piedras y vidrios.
  2. Delimitación de los canteros: para ello se necesitará estaca e hilo, o cualquier elemento que se pueda utilizar para tal fin siendo las medidas recomendadas de 1 metro de ancho y el largo quedará sujeto al espacio de producción. Es importante dejar entre canteros un pasillo de 0.30 metro para facilitar las tareas que se realizan en el cuidado de la huerta.
  3. Incorporación del abono: con la pala de punta se procede a aflojar la tierra, rompiendo los terrones grandes; éste es el momento en que se procederá a abonar, mezclando el abono con la tierra a una profundidad de 10 centímetros, luego se rastrilla con la finalidad de emparejar y así preparar una buena cama de siembra.

Siembra

“Sin siembra no hay cosecha”. Con este lema como punto de partida, entramos en la parte más importante y en el origen de nuestras verduras.

¿Cómo debemos sembrar?

De acuerdo a lo que cultivemos, la siembra se realiza en forma directa o en almácigos. La primera se hace con las semillas de especies que necesitan menos cuidados para germinar y posteriormente crecer. Se siembran en el lugar donde las plantas quedarán hasta la cosecha (Ej. zanahoria, perejil, remolacha, zapallo, porotos, etc.). La segunda se hace con las semillas de especies que necesitan más cuidado, éstas se siembran primero en un lugar llamado almácigo y, cuando los plantines adquieren de 4 a 5 hojas, se realizará el trasplante donde crecerán hasta la cosecha (repollo, coliflor, tomate, pimiento, berenjena, etcétera).

En ambos casos se efectúa:

A) Al voleo: consiste en esparcir uniformemente en una determinada superficie las semillas pequeñas para luego cubrirlas con una capa fina de tierra.

B) En línea o a chorrillo: se trazan líneas en los canteros o surcos donde se sembrará. Dentro de un cantero se pueden hacer varias líneas de distintas especies; la distancia entre plantines va a variar de acuerdo a la planta que se trate.

C) A golpe: este tipo de siembra se hace con semillas de mayor tamaño como zapallo, poroto, habas, etc., haciendo pequeños agujeros (la profundidad será el doble del tamaño de la semilla) separados a una distancia que depende de la especie que se trate.

Para el punto B y C ver calendario de siembra.

¿Cómo cuidar la huerta?

Las semillas han germinado y las plantas crecen día a día pero para obtener una excelente cosecha se debe realizar ciertos trabajos llamados “labores culturales” que ayudarán a no perder lo realizado hasta el momento.

Las principales tareas son:

Desmalezado: para evitar la competencia por espacio, agua, luz y nutrientes; además algunas malezas son refugios de insectos perjudiciales para nuestra huerta.

Riego: se debe realizar en forma de lluvia fina y pareja. En el verano es mejor regar en horas de la tarde para que el sol fuerte no dañe las hojas mojadas. En invierno se recomienda hacerlo por la mañana para derretir las escarchas. También se recomienda el sistema de riego por goteo en el que se hace un uso eficiente del agua.

Raleo: cuando las plantas crecen muy juntas, se molestan unas a otras en el crecimiento, por lo tanto se debe entresacar para evitar la competencia por recursos.

Tutorado: existen varias plantas que, a medida que van creciendo, necesitan ser sostenidas a causa del peso de sus frutos o de la misma planta. Se debe colocar el tutor cuando la planta es pequeña, para que quede bien anclada, firme y pareja en el suelo. Los mismos pueden ser de cañas, palos, madera, hierro, etc.

Poda o desbrote: otra tarea importante es la poda o pinzado de los brotes axilares. Ejemplo: la planta de tomate tiene un tallo principal y a medida que va creciendo salen de las axilas de las hojas unos pequeños brotes, que si no son cortados a tiempo, formarán ramas laterales. De esa forma la planta se distraerá haciendo follaje en lugar de concentrar su energía en los frutos.

¿Cómo controlo plagas y enfermedades?

Existen numerosas técnicas de cultivo que nos conducen al logro de una huerta sana y a la vez ecológica. La propuesta agroecológica entiende que el suelo contiene vida. Cuando es rico en materia orgánica, desarrolla microorganismos que, en su población total, reducen el efecto negativo agentes patógenos.

Incorporar e intercalar entre los cultivos plantas aromáticas y florales favorecerá al incremento de organismos benéficos y en consecuencia a una disminución de organismos perjudiciales para nuestras plantas.

Siembre en un cerco lavanda, romero, salvia y ruda, que además de aportar colorido permanente a la huerta, contienen en sus hojas perfumadas, esencias que espantan insectos perjudiciales. Incluya tomillo, estragón, menta, albahaca, copetes que aleja nemátodes; taco de reina que entre cucurbitáceas como zapallo, repele chinches. Incluya caléndulas, ciboullette, ajo, ajenjo, y romero, que alejan nemátodes, pulgones y chinches, entre otros insectos. El sésamo funciona como hormiguicida natural. Contra las arañuelas, se recomienda plantar rabanitos y taco de reina cerca de las chauchas, pepinos, berenjenas, tomates y zapallos.

El Cultivo agroecológico

Este tipo de cultivo se basa exclusivamente en el respeto total por la naturaleza, sigue sus leyes y aprovecha sus secretos. La huerta agroecológica se rige por tres técnicas fundamentales:

  1. Abonos (lombricompuesto, compost).
  2. Rotación.
  3. Asociación.

Para consultas podés comunicarte a los teléfonos (0351) 4343310 al 15 interno 220